Friday, February 8, 2008

Análisis de Trilogías y Sagas: 28 (DÍAS + SEMANAS) DESPUÉS - Tierra de Cinéfagos


 Después de superhéroes, momias y piratas, les toco el turno a los zombies. Porque hacedme caso, aquí los verdaderos protagonistas son esos “muertos vivientes”.

No es una saga (o una trilogía, que aún no se sabe que pasará en un futuro) a la antigua usanza, porque ya desde el título vemos las diferencias existentes para diferenciar ambas pelis (gracias a Pandora por hacerme el póster inicial).

28 días después

 En 2002 Danny Boyle nos sorprendía con su nueva visión de los zombies. Se rodeó de un reparto casi desconocido para dar más fuerza y  realidad a sus protagonistas. Los nuevos zombies son ahora denominados “infectados“, de un virus que produce una rabia e ira incontenibles a aquellos a los que afecta.

Todo comienza con la liberación por parte de un grupo ecologista de unos monos de un laboratorio de experimentación. Y aunque el doctor les avisa de la infección, los ecologistas no hacen ni caso y los “rescatan”, liberando con ellos un virus letal y muy contagioso. Después de esta primera escena, 28 días después del ataque al laboratorio, toda Inglaterra ha sido infectada, y sólo unos pocas personas lucharán por su supervivencia.

 Pero no todos han sido infectados, un joven (Cillian Murphy) se despierta en un hospital después de un coma producido por un accidente de tráfico.

Ahí, comenzará su pesadilla. Descubre que en el hospital no hay nadie. Por mucho que grita, nadie sale a su encuentro. Su desconcierto aumenta cuando sale a la calle y no hay una sóla alma que salga a su encuentro. Una escena desoladora y una BSO que va “in crescendo” durante su andadura por un Londres totalmente deshabitado.

En su camino, encontrará un par de supervivientes que le ayudaran a salir del apuro momentaneo en el que se mete. Descubriremos entonces a Selena (Naomie Harris), una mujer sin escrúpulos a la que su vida es lo que más la interesa, y que en el mundo en el que vive, los lazos de amistad, los sentimientos de piedad o compasión, no importan, porque lo más importante es sobrevivir a cualquier precio.

No obstante, con la introducción de 2 nuevos personajes (un padre y su hija), el carácter de Selena se irá suavizando, llegando incluso a sentir aprecio por los que la rodean, y haciéndose por tanto, más vulnerable.

Los 4 emprenderán el camino juntos hacia Manchester para llegar al “supuesto” asilo de los soldados del gobierno, que retransmiten a todas horas su situación y lo que pueden hacer por los posibles supervivientes (”la salvación, todas tus preguntas sobre la infección serán resueltas“).

En su huida de la gran ciudad hacia la salvación, tendrán que superar varios obstáculos, y enfrentarse a varios peligros, y así transcurrirá la primera media parte de la película.

Y al final llegan al punto de encuentro, donde no hay nadie esperando. Y un accidente sorprende a esta familia formada por las adversidades y las ganas de vivir.

Más tarde aparecen los valientes soldados, y los acogen en su “fuerte” reconvertido. Pero no todo es lo que parece (como siempre suele ocurrir), y los soldados son sólo un regimiento mínimo, que sobreviven con lo que pueden pero que se hacen fuertes por las armas que en un mundo así, tienen derecho a portar. Allí veremos, que la infección, si bien es peligrosa, no lo es tanto como el ser humano y sus bajos instintos. Pensando que había logrado escapar de la infección, se meten en un lugar peor. Allí, los soldados se comportan como animales la mayoría de ellos, y se dedican a matar a los infectados cuando su fuerte es atacado, pero tambien “experimentan” con un antiguo aliado y le tienen preso en la casa.

La parte final de la película, transcurre en una intensa lluvia que hace que a veces no sepamos lo que ocurre, todo son gritos, carreras, sangre, malos y buenos. Apoteósico no sería la palabra más indicada para esta última parte, pero se le aproxima.

Después de todo lo ocurrido, llega el final verdadero, que da ciertas esperanzas a los supervivientes, el mundo quizás no haya acabado. Quizás halla vida fuera de la isla (un gran escena con el soldado en la que hablan sobre la isla que es el Reino Unido, y que mientras allí luchan para vivir, el resto del mundo seguirá haciendo su vida normal como si no hubiera pasado nada).

En resumen, yo no vi la película en el cine, porque no me llamaba la atención, pero un día decidí alquilarla y me sorprendió bastante. No son las escenas, ni el argumento, ni incluso la BSO (que es genial), es todo en su conjunto. Desde unas grandes actuaciones como las de Cillian Murphy o Brendan Gleeson (siempre un genial secundario en todas las películas que hace) hasta la verdadera naturaleza del ser humano en casos de desesperación. Si no la habeis visto aún, correr al videoclub a verla. No me cabe duda que, como mínimo, os sorprenderá (sea para bien o para mal).

 

28 semanas después

Y debido a la fiebre existente de hacer secuelas si una película da grandes resultados en la taquilla, en 2007 se estrenaba la segunda parte. Ahora dirigida por el español Juan Carlos Fresnadillo y con una línea semejante, pero no demasiado parecida, a la de Boyle.

La acción (si puede decirse así), comienza 28 semanas después del principio de la infección. Tal y como veiamos en la primera película, quedan supervivientes, que viven de “cualquier manera” en las afueras de las grandes ciudades. Se nos presenta un matrimonio, que ha sido acogido, como otras tantas personas. Nos encontramos a uno de los actores fetiches de Boyle, Robert Carlyle, que cuando son atacados por infectados, huye por salvar su vida.  

Para mi, en particular, me parece buenísima la escena de la huida. Un hombre corriendo en busca de su salvación, al que no le importa nada más que salvar su propio pellejo, y acompañado de una música que te altera los sentidos y te hace sufrir casi lo mismo que el protagonista.

 Y llega el ejército americano a Londres, y empiezan su particular “limpieza” del lugar de la infección. Desarrollan su centro de mando, y construyen a su alrededor viviendas estilo colmena, donde habitarán (bajo un estricto control militar) los ingleses no infectados. Al poco tiempo, después de que se asiente un poco lo que realiza el ejército, empezarán a llegar los aviones de los desplazados, y seguiremos entonces, la historia de unos hermanos, que estaban en ¿Madrid? (lo digo por la camiseta que lleva el chaval) durante la infección general.

Se reunirán con su padre, y comenzarán una nueva vida, donde su madre ha muerto a causa de la infección.

Pero son unos crios, y como tal, deben meterse en lios, y una ciudad tan grande como Londres y medio deshabitada, llama demasiado la atención, como para no salir a explorar, aunque sea para buscar fotos familiares en la que era su antigua casa, y con cierta picardía, burlaran el control militar.

Pero en casa, les aguarda una sorpresa. Allí encontraran a su madre (Catherine McCormack), que supuestamente estaba muerta, pero los soldados llegaran a tiempo de evitar una catastrofe.

Todos son trasladados al hospital, y tras un “análisis relativo” los niños quedan bajo vigilancia, mientras que la madre, la dejan ingresada en el hospital militar porque aunque aparentemente esta bien, no es así. Descubrirán, que es la única (por lo menos y hasta el momento, conocida) portadora de la enfermedad pero a la que no le influye. Pero su marido, no lo sabe, y sellará con un beso su traición y abandono, y eso le convertirá en un infectado, el primero después de toda la cuarentena y el que desatará toda el terror en la recien comenzada ciudad de Londres.

Pero no veremos lo mismo que en la primera (exceptuando, claro está, a los infectados y su rabia e ira). Nos encontraremos a los soldados que intentan detener la infección a cualquier precio. Veremos unos niños que intentan escapar de todo el caos y destrucción que los rodea. Veremos como un médico (Rose Byrne) puede tener en sus manos la cura a la infección, y para ello, debe salvar a los niños. Veremos como a un soldado americano (Jeremy Renner) le entran dudas y “sale a flote” su conciencia, abandonando su grupo y uniéndose al de los supervivientes de la masacre del punto cero. Pero sobre todo, y con cierto atractivo para no meternos simplemente en una secuela de 28 días, veremos como sobrevive el primer infectado.

Y comenzará una carrera desesperada para poder salir de la ciudad, ya que el ejército norteamericando va a bombardearla para acabar con cualquier rastro de infección, halla o no civiles sin infectar de por medio.

Volveran las carreras, las escenas oscuras, los sustos imprevistos (que también hay alguno, como en cualquier película de terror que se precie) y la ansiedad que te provoca el qué pasará, porque si bien, hay cosas bastante predecibles, no son todas.

Y obtendremos otro final abierto a otra posible película continuación de estas 2 (que se llamará, sin lugar a dudas, 28 meses después, porque 28 años sería demasiado).

Desde mi punto de vista, Fresnadillo, nos ha ofrecido también una gran película, como su predecesora (cosa que parecía harto improbable, pero que sin lugar a dudas lo consiguió). Desde el primer minuto, me tuvo agarrada a la butaca del cine (porque esta vez, sí que fui) expectante con lo que iba ocurriendo, y metiéndome de lleno en una historia bastante factible (sin contar con ese tipo de infección, claro, sino a la situación). Ahora, teníamos actores más conocidos, como un estupendo Carlyle en su papel de sádico infectado o desconocidos como el niño con dos colores distintos de ojos. Y como en la anterior, una BSO que te hace vibrar en cada escena de la película.

En definitiva, también os la recomiendo. Quizás penseis que será como la primera, pero ya os digo, que Fresnadillo introduce elementos nuevos que no aparecían en la de Boyle, y por eso, sin llegar a dejar de ser una película de zombies y por supuesto, una secuela de una de ellas, es fresca y original, dándole un nuevo toque a la forma de hacer películas de infectados.

Y para terminar, varias preguntas me surgen viendo esta saga de infecciones. Con respecto a lo que nos enseña la primera película, ¿es bueno dejar que los ecologistas asalten laboratorios de experimentación por muy buenas que sean sus intenciones (y no hablo de que los experimentos sean o no permitidos) y que liberen virus, bacterias y demás microorganismos que pueden afectar a los seres humanos, aunque no a los animales? ¿Hay que recurrir siempre a las fuerzas armadas de nuestros países para buscar una salvación y solución, que posiblemente tengamos en nuestras manos si nos aislamos del problema? Y la mayor y mejor de todas, con respecto a la segunda película ¿Es bueno que intervengan las fuerzas armadas de otros países (sí, imaginaros en especial cuál) para ayudarnos y que al más mínimo problema, solucionen todo con unas cuantas bombas químicas? Yo me hago esas preguntas, porque quizás, la moraleja de estas películas sea esa, replantearse lo que podríamos hacer y lo que podrían hacer con un problema de este tipo.

 Espero que os haya gustado, que vayais corriendo sin falta a ver una de las dos, y que dejeis vuestros comentarios, ya sea quejandoós, aclarando cosas o simplemente diciendo que os pareció la película y si teneis alguna escena en especial.

Karelia

 

Link - Comments - cinefagos - Fri, 08 Feb 2008 16:48:35 GMT - Feed (1 subs)
User comment: Por: Cinematic
La verdad es que las dos me gustan casi por igual. Tal vez me quedaría con la de Fresnadillo, porque aunque no sea tan rica en personajes me pareció entretenidísima y con las dosis justas de vísceras, acción y drama. Aunque tampoco estoy seguro... Es que el trastorno del personaje de Murphy a lo Rambo hacia el final de la primera me chirrió bastante (aunque pueda servir de moraleja "un hombre enfadado y con claras convicciones puede ser más peligroso que el propio infectado de ira") En fin, que las dos son recomendables, sobre todo para los amantes del género que seguro ya las habrán visto. Saludos!!
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